miércoles, 8 de marzo de 2017

POR SI NO TIENES FUERZA DE VOLUNTAD...




Hoy te invito a meditar si realmente Tienes fuerza de voluntad...


Seguramente has pasado por esta situación alguna vez: intentas empezar una dieta, un proyecto, un objetivo, dejar un mal hábito, etc. Pero tu fuerza de voluntad deja mucho que desear. Quieres evitar una comilona de chocolate, o dejar de morderte las uñas, pero no puedes contigo mism@.

Prueba este plan de autocontrol que he diseñado para ti.

Muchas mujeres piensan en la voluntad como en el encanto o estilo; que es como un rasgo místico con el cual se nace o no. Algunos días parece que ese es el caso, pero nadie está genéticamente bendecido con una fuerza de voluntad de hierro, aunque ésta si se puede ejercitar, manejar y aprender a controlar.

Activa sin ningún temor tu músculo de la voluntad y adquirirás la habilidad de lograr cualquier meta: desde asistir al gimnasio cinco días a la semana, hasta aprender otro idioma.

Si de verdad quieres triunfar, necesitarás más que una mayor capacidad de autocontrol. Después de todo, tu principal objetivo no es ver que tan fuerte puede ser mentalmente, es lograr algo que, crees, Te beneficiará o te traerá alegría. Para poder conseguir cualquier cambio duradero o para romper un mal hábito, debes saber cómo volverte poderosa.


1. Ten claro qué es lo que quieres.

Fijarse una meta es un asunto serio. Hazlo de la manera correcta y aumentarás las posibilidades de éxito, no sólo con el objetivo a la mano sino con todos los que quieres lograr en el futuro. 
Cuando dices que vas a hacer algo; como perder peso u organizar el garaje, en realidad te estás haciendo una promesa a ti misma. Debes ser cuidadosa acerca de lo que prometes hacer pues si te arrepientes de tu palabra muy a menudo eventualmente perderás credibilidad en ti misma y bajará tu autoestima.
Antes de adoptar una meta, cuestiónate: tienes el tiempo y la energía para consagrarte a esto ahora, considéralo con cuidado, como si estuvieras tomando la más importante decisión de tu vida, cómo comprar una casa o casarte.

No hay nada malo con las metas nobles y elevadas, pero ten cuidado de no quedar atrapada en una trampa auto destructiva. 
Muchas personas miran las cosas en términos de blanco y negro. Por ejemplo, pueden pensar: si no pierdo cinco kilos he fracasado. 
Pero debes darte cuenta de que si te has esforzado por bajar dos o tres kilos, has logrado un progreso significativo que vale la pena celebrar. Así que sigue adelante y piensa en grande, pero establece además, mini metas a lo largo del camino, que puedas medir y de las cuales puedas estar orgullosa. Tal vez tu gran méta sea perder 30 libras, pero nunca lo lograrás sin concentrarte en las primeras cinco. Si quieres ser una mejor lectora, toma la firme decisión de finalizar una novela clásica este mes. 
También, debes saber con anticipación que deberás reevaluar tus objetivos a lo largo del camino que te propongas.

Después, clarifica tus prioridades. Determina dónde y cuándo realizarás tu tiempo de lectura, O anuncia que estás tratando de perder peso a amigos y familia, para que te apoyen: la presión externa ayuda.

Si quieres lograr buenos resultados, lo importante es la constancia en lo que haces. Empieza por pequeñas metas, para probar que puedes hacer cuanto te propones verás como ganas confianza.

2. Encuentra un estímulo. 

La motivación es el combustible detrás de la voluntad, pero el impulso debe venir de adentro. 

Escucha como enuncias tu meta. Si dices "debería hacer esto o aquello", esto significa que probablemente estés influenciada por una fuente externa como tus padres, tu esposo o tus amigas. Si tu deseo viene de ti sin ningún problema dirás "quiero hacer"! . 
Luego identifica la recompensa que estás esperando y no te mientas. Suena mejor decir que vas a dejar de fumar porque quieres proteger tu salud, pero la verdadera razón puede ser que esperas prevenir arrugas alrededor de tu boca. Admítelo: por lo menos, tendrás la munición adecuada para combatir la tentación cuando te enfrentes a ella. Una imagen de ti misma a la edad de 55 años con tu boca rodeada de profundas grietas puede ser mucho más poderosa que la vaga recompensa de salud futura.



3. Es cuestión de actitud. 


Si analizas los pasos que debes seguir para lograr tu meta como desafíos u oportunidades, no como tareas, tendrás una mejor posibilidad de lograrlo. Por ejemplo, un estudio reveló que las niñas de edades entre 8 y 17 años que se sentían confiadas acerca de su habilidad para correr o recorrer en bicicleta una cierta distancia, eran menos propensas a desanimarse por sentimientos de cansancio físico que aquellas que no estaban tan seguras. 

Con un poco de fortalecimiento del ego, tú también puedes aprender a encontrar diversión en el esfuerzo.

Una manera consiste en dejar de creer que eres la única persona que ve el cambio como algo inquietante o difícil. Es fácil pensar que otras personas tienen más voluntad que tú, porque eres demasiado consciente de su disciplina en áreas donde tienes problemas.

Obtén una dosis diaria de confianza saboreando los pasos que has tomado en el camino hacia tu meta.

Recompénsate a ti misma ocasionalmente. Toma 15 minutos para relajarte en el sauna o en un jacuzzi, en lugar de apurarte para llegar a casa después de una rutina de ejercicios. 

Compra un par nuevo de tenis para correr o un adorno de flores. Hazte una manicura o un masaje.



4. Fortalece tu autocontrol.


Un modo de vida saludable, dormir lo suficiente y evitar el estrés pueden fortalecer la voluntad, al igual que el sentido común. Por ejemplo; es muy difícil evitar gastos excesivos en el centro comercial si estás cargando las tarjetas de crédito. Pero si no las tienes no puedes usarlas; listo: voluntad instantánea.

Implementa estrategias que te faciliten resistir: deja de almacenar helado en el refrigerador, o ponte citas para ejercitarte con amigas, para que te sientas obligada a Hacer ejercicio ese día. Evita hacer pronunciamientos a largo plazo, pues ellos te hasrán tener menos control. Por ejemplo, decir: nunca voy a volver a comer chocolates, es casi una garantía de que los estarás comiendo en poco tiempo.

Desarrolla un plan para combatir las excusas con anterioridad.

Junta todas las razones por las que tu voluntad puede verse disminuida y luego escribe una refutación. Si comes postre como recompensa por sobrevivir a un día difícil en el trabajo, inventa algo igual de relajante que no dañe tu meta.



5. Visualiza tu meta.



Puedes intentar el ejercicio de preservación de la vida: 

Cierra tus ojos e imagina tu meta. 

Visualízate caminando a través de la tarima para recibir un diploma, observa tus brazos bien definidos en un vestido sin mangas. Repite el ejercicio con constancia varias veces al día. No permitas que un resbalón borre todo el progreso que has hecho.

Examina las circunstancias para ver si puedes detectar el obstáculo que te hizo querer pensar, y después empieza de nuevo. Si te desvías de tu agenda no permitas que eso te aleje completamente del curso. Para muchos, los retiros son inevitables. Lo importante es no darse por vencidos.


Son 5 pasos simples y vale la pena intentralos...
Te animas?



Lapao62 Tu Astróloga

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