viernes, 19 de diciembre de 2014

MANTRAS










Mantra es un término que puede traducirse como “pensamiento”. En religiones como el budismo y el hinduismo, un mantra es una frase, palabra o sílaba sagrada que se recita como apoyo de la meditación o para invocar a la divinidad. 

Los Mantras son sílabas o grupos de sílabas sin un significado o definición literal o específico. La palabra mantra proviene del sánscrito y quiere decir liberar la mente (man: mente; tra: liberar).


El mantra actúa como una herramienta que ayuda a liberar la mente del flujo constante de pensamientos. 
Gracias a la repetición del mantra, la persona ingresa en un estado de concentración profunda. 
La meditación, con la ayuda de la mantra, permite que el sujeto concentre su atención en su propia conciencia, en un pensamiento o un objeto externo.

Aunque los mantras no tienen un significado exacto o preciso, se dice que cada sonido corresponde a un aspecto de la iluminación y permite asociar la mente con uno de estos aspectos.


Los mantras se repiten 108 veces que regularmente se cuentan a través de un MALA; Un mala es un tipo de rosario que normalmente se utiliza para recitar mantras.



El mala (término sánscrito que significa guirnalda o collar) en realidad representa la eclíptica, la trayectoria del sol y la luna en el cielo. Los yoguis dividen la eclíptica en 27 partes iguales llamadas Nakshatras, y cada uno de ellos en cuatro sectores iguales llamados Padas o “pasos”, que marcan los 108 pasos que el sol y la luna recorren a través del cielo. Cada uno de estos pasos está asociado con una fuerza, energía o bendición especial, con la que teóricamente el recitador de manteas se alinea al girar las cuentas del mala. 


Usar una mala es una manera simbólica de conectarnos con los ciclos cósmicos que rigen el universo. 


La cuenta 109ª se llama “La cuenta o la bola del Gurú o también del monte Meru”. Representa a los solsticios de verano e invierno, cuando el sol parece detenerse en su curso. 

Además, la distancia entre la Tierra y el Sol es aproximadamente 108 veces el diámetro del sol. El diámetro del Sol es aproximadamente 108 veces el diámetro de la Tierra. Y la distancia entre la Tierra y la Luna es 108 veces el diámetro de la luna. Esta es una de las razones por la que los antiguos sabios consideran el número 108 como sagrado.


El microcosmos (nosotros mismos) se refleja el macrocosmos (el sistema solar). Podríamos decir que hay 108 pasos entre la conciencia humana ordinaria y la luz divina en el centro de nuestro ser. Cada vez que recitamos un mantra y las cuentas del mala se deslizan entre los dedos, estamos dando un paso más hacia nuestro propio sol interior. 


Algunos significados de interés del número 108: 


Chakra del Corazón: Los chakras son las intersecciones de las líneas de energía, y se dice que un total de 108 líneas de energía convergen para formar el chakra del corazón. la línea de energía central se llama sushumna y conduce al chakra de la corona, y se dice que es el camino hacia la auto-realización. 


Alfabeto sánscrito: Tiene 54 letras o sonidos. Cada uno contiene lo masculino y lo femenino, Shiva y Shakti. 54 veces, es decir, 108. 


Upanishads: Existe 108 Upanishads, los textos sagrados de la sabiduría hinduista. 


Sri Yantra: En el Sri Yantra hay 54 marmas (puntos de intersección energética, normalmente referidos al cuerpo humano) donde tres líneas se cruzan. Cada intersección contiene lo masculino y lo femenino, las cualidades de Shiva y Shakti. 2 veces 54 es igual a 108. Por lo tanto, hay 108 puntos que definen el Sri Yantra Sri como el cuerpo humano. 


Astrología: Hay 12 constelaciones y 9 segmentos o divisiones llamados namshas o chandrakalas. 9 veces 12 es igual a 108. Chandra es la luna, y Kalas son las divisiones en su conjunto. 

Planetas y Casas: En la astrología, hay 12 casas y 9 planetas. 12 veces 9 es igual a 108.

Gopis y Krishna: En la tradición hinduista, Krishna, poseia 108 gopis o amantes devocionales. 


Nombres de los dioses: Tradicionalmente en la mitología hindú cada dios o diosa importante posee 108  nombres.


Plata y de la Luna: En la astrología, se dice que el metal de plata representa la luna. El peso atómico de la plata es 108. 


Etapas del alma (atman): Los textos médicos dicen que el atman, el alma humana pasa a través de 108 etapas en su viaje vital.


Número Harshad: 108 es un número de Harshad, que es un número entero divisible por la suma de sus dígitos (Harshad es un término sánscrito que significa “gran alegría”).


1, 0 y 8: Se dice que 1 significa Dios, la unicidad, el no-dualismo o la verdad más elevada, 0, significa el vacío o la exhaustividad en la práctica espiritual, y 8 representa el infinito y la eternidad.


Respiración: Tantra estima que el número promedio de respiraciones por día es de 21.600, de los cuales 10.800 pertenecen a la energía solar, y 10.800 a la energía lunar. Multiplicando 108 por 100 da 10.800. Multiplicando 2 x 10.800 es igual a 21.600.


Pentágono: El ángulo formado por dos líneas adyacentes de un pentágono es igual a 108 grados.


Potencias de 1, 2 y 3 en matemáticas: 1 a la potencia de 1 = 1, 2 a la segunda potencia = 4 (2x2), 3 a la tercera potencia = 27 (3x3x3). 1x4x27 = 108.

Por el ritmo y vibración que producen los mantras, tienen el poder de enfocar la mente y motivar cambios. A medida que repetimos y nos concentramos en el mantra, nuestra mente no tiene espacio ni tiempo para otros pensamientos y por ende, logramos relajarnos y meditar más profundamente.


El principio de un mantra es el concepto básico de que el sonido es vibración y toda vibración a su vez genera energía y por lo tanto tiene la habilidad de generar cambio en el campo donde se introduce.


Los mantras pueden repetirse en voz alta o mentalmente y frecuentemente se usan junto con mandalas y otras herramientas de meditación.



Los mantras se utilizan de la siguiente manera para que tengan utilidad:




• Son pronunciados por los individuos tanto en voz alta como interiormente, según las circunstancias de cada momento.

• Se repiten constantemente y de una forma rítmica por 108 veces

• Al igual que sucede en la religión cristiana, se suele recurrir en algunos casos al uso de una serie de elementos que contribuyen a seguir la cadena de mantras, a no perderse y a contabilizar los mismos. En aquella se conocen estos como rosarios y en otras religiones reciben el nombre de mapalas.

• Gracias a los mantras, lo que se consigue es que la persona que los recite pueda relajarse, concentrarse en una tarea determinada y también acabar con las divagaciones que posee su mente. Todo ello sin olvidar que también ayudarán a ese individuo a eliminar de su cabeza todo tipo de pensamientos impuros y que le impidan purificar todo lo que tiene a su alrededor.



Se cree que los mantras se originaron en tradiciones védicas aunque desde la creación del lenguaje, las palabras han sido consideradas como poderes creadores o destructores. De hecho, el énfasis que ponemos a nuestros nombres propios tiene que ver con la energía que le asignamos a nuestro ser dentro de nuestra cultura y que nos identifica como individuos y nos "crea" dentro de nuestro grupo.




Un mantra muy popular es Om, que según el hinduismo es el sonido creador del universo y el principio de la existencia. De igual manera, existen otros mantras usados en el hinduismo y budismo, que tienen objetivos específicos y el propósito general de asistir al individuo en su camino espiritual. Sin embargo, si trabajamos con la intuición podemos también crear nuestros propios mantras, los que resuenan con nuestra esencia. La combinación de la vibración del sonido y la intención con la cual lo usamos hace que cualquier mantra sea poderoso y efectivo.


Cada chakra tiene un mantra asociado.




Para trabajar el chakra de la raíz, se usa el mantra Lam. El segundo chakra se trabaja con Vam. El tercer chakra resuena con Ram. El cuarto chakra responde a Yam. El quinto chakra corresponde a Ham. El tercer ojo vibra a la frecuencia de Om. El séptimo chakra se activa con cada una de las letras sánscritas pero frecuentemente se trabaja con un sonido nasal de N.


También existen mantras que han sido invocados por gurús o se le atribuyen a maestros superiores, y que se utilizan a menudo en prácticas de meditación con intenciones específicas. Por ejemplo, Om Mani Padme Hum, se usa para calibrar nuestra esencia humana con la divina.






Otro mantra que ha cobrado interés en las últimas décadas proviene de Hawaii. ElHo'oponopono es a la vez mantra y técnica de sanación. La palabra en sí traduce vagamente a rectificar un error. La práctica de Ho'oponopono está basada en la creencia que cada individuo tiene poder sobre su propia vida y es responsable por su propia sanación. En resúmen, cada persona tiene memorias asociadas con emociones y al sanar esta asociación, podemos sanar y cambiar nuestra vida.



Aunque los mantras ya establecidos están conformados a menudo por palabras con un significado ya otorgado, es importante que en la práctica no nos detengamos a racionalizar su significado, pues va en contra de la esencia de los mantras, que esdespejar la mente de cualquier pensamiento.


En ceremonias hindúes, a veces se trabaja con mapalas que son accesorios similares a un rosario, que tienen 108 bolitas (algunas veces 21) para recitar este número de veces el mantra escogido. Muchos de quienes practican disciplinadamente con mantras siguen esta tradición y trabajan con mapalas en sus ratos de meditación, usualmente en la mañana y tarde. Es frecuente encontrar la práctica de mantras en ciclos de 3 o múltiplos de 3, hasta 108.


Sin embargo para usar mantras no es necesario establecer una ceremonia específica. De hecho, usar los mantras como instrumento de relajación y meditación es bastante fácil. El simple hecho de repetir un mantra (en voz alta o en la mente), en cualquier momento que se necesite, lo hace efectivo. Puede ser en el bus, en una reunión o mientras caminamos nuestro perro. En cualquier momento donde necesitemos despejar la mente de preocupaciones, problemas o pensamientos negativos, o invocar la solución a alguna situación, usar mantras será efectivo.





Para crear un estado de relajación y calma, podemos usar ritmos más lentos, mientras que si necesitamos energizarnos, podemos recitar el mantra a un ritmo más veloz y juguetón.



EFECTOS FISIOLOGICOS DE LOS MANTRAS 


Con la repetición de los diferentes mantras el poder irá manifestándose más y más, los obstáculos mentales y físicos empezarán a desvanecerse. 


El mantra vigoriza la mente y produce energía. 


El canto interno de los mantras crea una vibración favorable en el sistema límbico del cerebro, éste es afectado por la repetición mental de sonidos solamente internos. 


Los mantras fluyen en forma de ondas a través del cuerpo, haciendo vibrar las glándulas endócrinas; así las vibraciones de la mente y el cuerpo son sincronizadas por el mantra. 


El trabajo con la voz y el sonido es muy importante como trabajo de autoexpresión y descarga energética, ya que el sonido es una herramienta poderosa y un vehículo muy potente de circulación energética. 


Aquí intervienen simultáneamente mecanismos corporales (funcionamiento del músculo del diafragma, del cuello, base de la lengua), mecanismos respiratorios (uso del aire) y mecanismos sonoros (producción de armónicos, amplificación del sonido en los resonadores del cuerpo). 


Por lo tanto, puede verse que los bloqueos no son sólo psicológicos, sino que el bloqueo psíquico o de alguna emoción tiene su correlato, su paralelo a nivel físico, en las distintas zonas del cuerpo, con contracciones musculares que crean verdaderos anillos de tensión (corazas). 


En relación al OM específicamente la O hace vibrar la caja toráxica estimulando las células pulmonares y permitiendo un mejor intercambio gaseoso, afectando también la zona del abdomen; la letra M produce una vibración craneal, generando un masaje en toda la corteza cerebral estimulando el hipotálamo, la hipófisis y la pineal; la primera controla la síntesis de numerosas hormonas, se relaciona con el equilibrio y asegura la orientación del cuerpo en el espacio, la segunda coordina el ritmo de la respiración y los latidos del corazón. 


Según la metafísica hindú todo está hecho de sonido, y cada cosa contiene una representación simbólica de las pautas de energía que la componen; eso es el sonido "semilla" o raíz, bija mantra. 


La intención de los mantras es la de poner a la persona que lo pronuncia en resonancia con el objeto cuyo sonido raíz ha invocado. De esta forma, mediante el conocimiento de los bija mantras se obtiene un dominio sobre la esencia de las cosas, permitiendo crear, destruir o alterar de diversas maneras. 


Existen miles de invocaciones y mantras de las diversas culturas y religiones de todo el mundo. En algunos se observa una semejanza de ritmo y entonación que nos hacen pensar en un origen común y por lo mismo, en largos ciclos de utilización que le otorgan el poder propio de la repetición inmemorial, aunque el valor más profundo de un mantra tiene que ver con lo que nosotros invertimos en él.


Una afirmación expresada en forma de mantra, surte poderosos efectos, ya que en cualquier idioma, las palabras son una forma de estructuración interna del objeto aludido. Por ejemplo: "Estoy seguro, estoy aquí"; "Soy fuerte, soy capaz"; "Soy feliz, "La vida es amor y armonía"; "Yo soy la pureza que Dios creo"...



Los mantras emplean los mismos canales subliminales que la música y los anuncios publicitarios, aunque con intenciones mucho más benéficas. No es necesario intelectualizar el "significado" o la simbología del mantra para que su sonido ejerza sus efectos sobre nosotros. El ritmo sonoro funcionará en el plano incosnciente y acabará por saturar los pensamientos conscientes, lo cual a su vez, afectará a los ritmos. De hecho, parte de la magia del mantra consiste en que no se debe reflexionar sobre su sentido, pues sólo así trascenderemos los aspectos fragmentarios de la mente consciente y percibiremos la unidad subyacente.


Los mantras deben ser pronunciados en voz alta o interiormente de forma rítmica y repetitiva.


Algunas tradiciones hindúes utilizan el mala, como antes les expliqué, es una especie de rosario con 108 cuentas para recitar cada mantra en ciclos exactos al alba y a la puesta del sol.


Los maestros espirituales nos aconsejan recitarlos también cada que nuestra mente no esté concentrada en un trabajo que requiera toda nuestra atención, para mantener nuestra mente limpia y purificar nuestro entorno evitando los pensamientos impuros, las divagaciones y la falta de concentración.



Se cree que con cada eco, el mantra centúa la magia sobre la textura de lo corporal así como de lo mental, en el sentido de promover la armonía y el orden. La actividad adopta un nuevo ritmo; todo baila a la cadencia del mantra. Si lo elegimos rápido, nos servirá para generar energía y vencer la desidia. Si recurrimos a un mantra lento, nos ayudará a obtener durante todo el día un estado de relajación y de calma.


Los mantras son herramientas para equilibrar la mente. Como provienen de un idioma sagrado, la vibración de sus sonidos reproduce en tu conciencia su significado y su poder. Así, su rítmica repetición crea patrones positivos de pensamiento que sanan tu cuerpo, aclaran tu mente y elevan tu espíritu. 

Los mantras son un camino de unión vibratorio entre nosotros y El Creador y van acompañados de una música bella que representa el lenguaje del corazón y la armonía del universo.Recitar un mantra tiene un efecto similar al del diapasón que hace vibrar las cuerdas de una guitarra. Pronunciando las sílabas de un mantra hacemos vibrar nuestras propias energías internas. Muchos meditadores saben por experiencia que el acto de recitar mantras transciende los sonidos y palabras externas. Es más bien un escuchar el sonido interior que siempre ha morado en nosotros.


La repetición de un mantra es una forma de proteger la mente. En las prácticas tántricas suelen usarse en combinación con la visualización de algún aspecto divino. El mantra representa el habla de la divinidad y dentro del tantra budista el aspecto divino del propio habla del practicante. En este contexto, se utilizan como métodos para enfocar la mente y evitar distracciones. Todos los sonidos son puros y divinos, pero nuestra mente nos hace verlos ordinarios y nos atraen o repulsan. La práctica tántrica intenta encontrar la divinidad en cada sonido y de hecho el practicante trata de escuchar en cada sonido externo el sonido de su mantra.


Aunque los mantras tienen como objetivo la realización última, suelen tener efectos más inmediatos en quien los recita. Lo importante es la fuerte creencia en su poder y en el maestro que lo transmite.





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